A pesar de que, en los primeros ocho meses de este año, la recaudación de impuestos ha experimentado un aumento del 7.5% en comparación con 2022, aún se encuentra por debajo de la meta establecida por el Gobierno.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó preliminarmente que, entre enero y agosto, la recaudación tributaria alcanzó la cifra de 2 billones 993 mil 882 millones de pesos. Destacaron que este crecimiento es histórico y se ha logrado sin necesidad de aumentar ni crear nuevos impuestos.

Sin embargo, es importante señalar que la recaudación tributaria aún se sitúa por debajo de la meta establecida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por un monto de 123 mil 782 millones de pesos.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) se vio afectado por la apreciación del peso frente al dólar y las devoluciones, especialmente en productos en dólares que, al convertirse en pesos, experimentaron una depreciación debido a las fluctuaciones de la moneda mexicana en el último año.

En cuanto al Impuesto Sobre la Renta (ISR), su recaudación aumentó un 3.6% anual, llegando a poco más de 1.5 billones de pesos al cierre de agosto.

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) registró un impresionante aumento del 500% en términos reales debido a que el año anterior se encontraba en niveles mínimos, ya que se subsidiaba gran parte del aumento en el precio internacional de la gasolina. Al cierre de agosto, la recaudación de este impuesto alcanzó los 285 mil 795 millones de pesos.

A pesar de este aumento sostenido en la recaudación, el Gobierno aún enfrenta el desafío de alcanzar sus objetivos de ingresos fiscales para el año.